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Como darle una espléndida educación

a tus hijos según Dios

Te gustaría darles una espléndida educación a tus hijos? ¿Una educación que les permitiera desarrollarse plenamente como personas y seres humanos y ser verdaderamente felices?

Pues quédate en este vídeo pues voy a compartir contigo, que ha dicho Dios al respecto

Enséñales que no necesitan nada externo para ser felices -ninguna persona lugar o cosa- y que la verdadera felicidad se encuentra en su interior. Enséñales que se bastan así mismos. Enséñales esto y les habrás de espléndida educación.

Enseña a tus hijos que la idea del fracaso es mera ficción, que cada intento es un éxito, que cada esfuerzo es lo que produce la victoria, y que el primer esfuerzo no es menos honroso, que el último.

Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que están profundamente conectados con toda la Vida, que son uno con todas las personas y que nunca están separados Dios.

Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que viven en un mundo de magnífica abundancia, que hay suficiente para todos y que, al compartir lo más posible y no al recaudar lo más posible, recibirán en abundancia.

Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que no se necesita ser o hacer nada en particular para gozar de una vida llena de dignidad y satisfacción, que no es necesario que compitan con nadie por nada, y que las bendiciones de Dios son para todos.

Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que no serán juzgados, que no deben hacer siempre todo a la perfección, y que no tienen que cambiar nada ni <<mejorar>>, para ser considerados perfectos y bellos ante los ojos de Dios.

Enséñales esto y les habrás dado una espléndida de Educación.

Enseña a tus hijos que las consecuencias y el castigo no es lo mismo, que la muerte no existe, y que Dios nunca condena a nadie.

Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que el amor no pone condiciones, que no deben preocuparse por perder tu amor ni el de Dios, y que su propio amor, compartido sin condiciones, es el mayor regalo que pueden dar al mundo.

Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que ser especial no significa ser mejor, que declararse  superior a alguien es no ver a esa persona como quien es realmente, y que es muy saludable reconocer que <<el mío no es el mejor camino, sino tan solo otro camino>>

Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Enseña a tus hijos que no hay nada que puedan hacer, que la ilusión de la ignorancia se puede radicar de la Tierra, y que todo lo que la gente necesita en realidad es regresar a su ser; Recordar Quién Es Realmente.

Enséñales esto y les habrás dado una espléndida educación.

Imparte estas enseñanzas, no con tus palabras, sino con tus actos; no con sus discusiones, sino con demostraciones. Pues lo que tus hijos emulan son tus actos y lo que tú eres ellos serán.

Ahora ve e imparte estás enseñanzas no solo a tus hijos, sino a todas las personas y en todas las naciones. Pues todas las personas son tus hijos y todas las naciones son tu hogar, cuando emprendes el viaje hacia la Maestría.

Este es el viaje en el que te embarcaste hace muchos siglos y muchas existencias. Es el viaje para el cual te has preparado desde hace mucho y que te ha traído hasta aquí, a este Momento y Lugar. Este es el viaje que te convoca con más urgencia que nunca, en el cual sientes que avanzas cada vez más rápido.

Este es el resultado inevitable del anhelo de tu alma. Son las palabras de tu corazón, con el lenguaje de tu cuerpo. Es la expresión de la Divinidad dentro de ti, y te llama como nunca te ha llamado antes, porque ahora la escuchas como nunca antes.

Ha llegado el momento de compartir con el mundo una visión gloriosa. Es la visión de todas las mentes que han buscado de verdad, de todos los corazones que han amado de verdad, de todas las almas que han sentido la verdad de la Unidad de la Vida.

Una vez que lo hayas experimentado, nunca te volverás a sentir satisfecho con menos. Una vez que lo hayas experimentado, no querrás más que compartirlo con todas las vidas con las que entres en contacto.

 

Si te ha gustado compártelo lo más posible y sino, guárdatelo para ti sólo.

 

Y que Dios te bendiga.

 

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